martes, 17 de julio de 2018

Relato


Hola!!! Aquí os traigo una entrada especial. Se trata de un relato personalizado que sorteé entre todas las cuentas de bookstagram que me ayudaron a difundir uno de mis sorteos. 

Las ganadoras fueron:


Son un amor y estaba encantada de hacerles un relato. Las instrucciones que me dieron fueron las siguientes:

1. Protagonista femenina
2. Fantasía romántico pero no "empalagoso"
3. Tiene que aparecer una foca como mascota
4. Giro inesperado final.
5. Antagonista gracioso y de esos que metan bulla. Que hagan que la protagonista se avergüence y no sepa que decir. 

Y nada, aquí lo tenéis!!! ¿Habré cumplido todos los requisitos? Hace años que no escribo relatos fantásticos. 




Cuando todo empezó
Luis Royo


Aún no sabría explicar cómo llegó Lindgren a mi vida. Sencillamente un día apareció a mi lado, siendo compañera de mis aventuras. Ayudándome en la captura de dragones y hombres Priare. Los dragones eran fáciles presas pero los hombres Priare no tanto. La raza Priare era la más peligrosa de los tres mundos. Pero si hay algo peor que una raza mortífera en sí, es que ésta esté dirigida por un villano excéntrico: Eunice.

Allí estaba Lindgren apoyándome en las batallas. Todo esto no parece muy extraño, pero, ¿si os digo que Lindgren es mi mascota? ¿Y si os digo que es una foca?

Lindgren no siempre había sido una foca, pero ella y su pueblo fueron condenados de por vida por el perverso Eunice al no ofrecerle la mano de la princesa. El pueblo de Lindgren fue maldecido a ser mascotas de los demás por siempre. Así que Lindgren era mía. Mi mascota. Mi amiga.

Juntas lo podíamos todo y juntas reíamos las victorias y llorábamos las derrotas. Ser cazadora de dragones y de hombres Priare nunca fue una elección. Pronto ante la hambruna y la devastación de miles de ciudades de los tres mundos, la rebelión era la única forma de subsistir.

Lindgren era la única que podía entenderme, sobre todo cuando mi cabeza enloquecía de amor por Astrid. Astrid y yo estábamos enamoradas, pero nuestro amor no podía ser. Ella no era cazadora, era Aliada y los Aliados ayudaban a los hombres Priare y servían a Eunice en sus maldades. Desde que la conocí supe que ella era diferente. Ella no pertenecía a los de su pueblo. Ella quería la paz y la muerte de Eunice. Pero en estos tres mundos vives prisionero del sitio donde naces y aunque pudiéramos vernos a escondidas, hacer nuestro amor público, entre una Aliada y una cazadora, sería nuestra muerte y la de la de nuestros seres queridos.

Esta no es la historia de una guerra sin fin. Esta no es la historia de amor prohibido que todos esperáis. Esta es la historia de cómo dos personas que viven en un mundo de destrucción y muerte, se encuentran para amarse siempre.

Pero antes dejadme que os hable de Eunice, él sin quererlo lo provocó todo. Él sin esperarlo orquestó el plan que me haría la mujer más feliz de los tres mundos.

Eunice era muy malvado, pero también poseída un sentido del humor que rozaba lo ridículo. Me ponía enferma con sus ocurrencias infantiles y carentes de toda gracia. Él prefería burlarse de mi pelo, antes que retarme a muerte. Solo él, las dos veces que estuvo a punto de matarme, fue capaz de comentar mi poco gusto para la moda. Patético.

El día que casi mato a Eunice, algo me mató a mí antes. No en el sentido literal, pero si partió mi alma en pedazos. Y es que el día que casi maté a Eunice, Astrid me golpeó con furia defendiendo a su señor y traicionando nuestro amor.

Todos pensareis que Astrid lo hizo por su familia. Pero no. Astrid me había utilizado todo este tiempo y así me lo hizo saber el día que casi maté a Eunice. Lindgren me defendió con todas sus fuerzas. Tanto luchó que Astrid la hirió de muerte. Quise morir. Lindgren no, por favor. En sus últimas palabras Lindgren confesó estar enamorada de mí. Y yo me rendí ante la evidencia. Yo también la amaba. Lindgren no era para mí una foca. No era mi mascota. Lindgren era mi amor. La que siempre había estado sin importarle mi locura con Astrid.

Y en su último aliento, lancé mi espada hacia Eunice. Él estaba riendo y no se esperó que atravesara su corazón. No lo maté, pero parte de su poder escapó por esa grieta. Como una bola de humo de color morado se expandió por todo. Al girarme para despedirme de Lindgren, no estaba. Una mujer estaba en su sitio. Desnuda y con ojos vidriosos. La maldición había acabado para el pueblo de Lindgren y ella estaba viva.

Tras darle el más intenso beso de amor, le ayudé a levantarse y juntas seguimos luchando.

Pero esa es otra historia.

La historia de dos mujeres que se amaban y lucharían contra el mal.

5 comentarios:

  1. Para empezar felicidades a la ganadora y a ti es que es precioso, la verdad es que me ha encantado.
    Un bes💕

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  2. Silvia (50% de Carvia)17 de julio de 2018, 13:51

    �������� vaya maravilla Vanessa!!! Mira que te lo pusimos dfícil, pero has sabido cumplir con todos los puntos y crear un relato maravilloso!! Muchas gracias�� me ha encantado. Espero leer otras cositas tuyas bien pronto! Un beso enorme guapa, nos vemos por aquí y por instagram ❤

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  3. Carla (50% Carvia)17 de julio de 2018, 13:58

    Madre mía,esta súper bien!! Y mención especial sin duda al giro de la historia, a ese final inesperado�� Me ha gustado mucho��

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  4. Lo flipo contigo!!! Así, castizamente hablando, 😜😜 Me parece increíble, como has incluido lo que te habían pedido, y el relato que has creado!!

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  5. ¡Hola guapa! Madre mía pues para llevar años sin escribir sobre el género te has lucido, que pasada, me ha encantado ^^ me alegro que hicieras el sorteo porque ha sido una delicia leerte y ver como has incluido todos los puntos que te han pedido, te admiro por ello, ¡besotes! ♥

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Muchas Gracias por Comentar!!! Vuelve pronto!!